EL GUALICHO

Leyenda argentina
El Gualicho (en mapudungun, "alrededor de la gente", véase Erize) también conocido como Gualichú, Walichú, Hualicho o Gualitxo; es un tipo de espíritu o ser dañino presente originalmente en las mitologías originarias del Sur Americano; en las etnias Ranquel,​ Pampa, Mapuche, y principalmente en la cultura Tehuelche. Es un ser que representa la personificación de todas las causas que producen los males y las desgracias que sufren estos pueblos; es decir la representación de la causa maléfica universal. Debido a esta característica, al Gualicho se le suele asociar o asimilar impropiamente con el Wekufe o ("uecuvu"); que aunque también tiene esta característica similar, realmente no son sinónimos. Una característica que distingue al Gualicho es su pertenencia indisoluble con las modalidades localizadas del "daño". Se cree de ese ser, que está ligado a rasgos sobresalientes del entorno natural; se asignan moradas distintivas para el espíritu perverso: árboles solitarios intrigantes y añosos, grandes piedras, cuevas, sendas angustiosas. Posteriormente a la llegada de los españoles a América, al igual que con el Wekufe, los misioneros asociarían incorrectamente al Gualicho con el diablo, o a una fuerza del mal o diabólica; razón por la cual el diablo recibe también este nombre. En la actualidad la palabra gualicho también ha adquirido el significado de un embrujo o hechizo realizado a través la magia negra o similar.
 

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