EL FANTASMA DE LA ÓPERA

Leyenda de Francia
La leyenda del fantasma de la ópera es la historia de un ser misterioso que vive en los subterráneos de la Ópera de París y se enamora de una joven cantante. La historia fue escrita por el francés Gastón Leroux y publicada en 1909. La historia se basa en hechos reales y en la novela Trilby de George du Maurier. Leroux se inspiró en la vida de Christina Nilsson, una cantante que nació en Suecia y fue adoptada por mecenas que le abrieron las puertas del mundo lírico en París. Para crear su famoso personaje, el novelista Gaston Leroux aseguraba que se había inspirado en una serie de extraños sucesos acontecidos en la Ópera de París. El fantasma era en realidad un hombre atormentado cuyo rostro, deformado de nacimiento, le otorgaba el aspecto de una verdadera aparición. Leroux lo presenta como un genio de la arquitectura, la magia y la música, y, a la vez, como un cadáver viviente que había erigido sus dominios en los subterráneos de la Ópera. Leroux recoge esta misma historia, añadiendo que, cuando los obreros del teatro comenzaron los trabajos para realizar una caja fuerte en uno de los muros del subterráneo, la pared se derrumbó dejando al descubierto un apartamento completamente amueblado. No solo eso: en la cámara apareció un cuerpo en descomposición. Según Leroux, la Ópera quiso ocultar aquel insospechado descubrimiento y arrojó el cadáver a una fosa común. Pero el novelista quiso averiguar más y constató que la estructura ósea del cuerpo presentaba signos de malformación. Quienquiera que fuese, aseguraba, se había encerrado a sí mismo con la única intención de fallecer allí. En realidad, no consta que se hallara ningún esqueleto misterioso en la Ópera de París, lo que no ha impedido que posteriormente se haya armado que el cadáver correspondía a un communard, un participante en la gran insurrección popular de París en 1871. En relación con este punto, el único hecho probado es que, durante el asedio de París por los prusianos en 1870, el edificio sirvió de refugio y almacén de munición y alimentos. Por otra parte, años después de la Comuna, en distintas partes de la ciudad seguían apareciendo restos de los miles de communards víctimas de la represión de 1871.
 

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