Milagro de la Virgen, Portugal
iCuenta la leyenda de Nazaré, que la mañana del 14 de septiembre de 1182, D. Fuas Roupinho, alcalde del castillo de Porto de Mós, andaba de caza en sus tierras, algo que solía hacer con frecuencia, cuando avistó un venado (ciervo) y comenzó a perseguirlo. Durante la cacería, el venado se dirigió para el litoral, en dirección a un acantilado del Sítio de Nazaré. De repente, sin esperarlo, todo empezó a cubrirse de una densa niebla que se levantaba desde el mar. Cuando el caballero se dio cuenta de que estaba en la cima del acantilado, en peligro de muerte, reconoció que a su lado, se encontraba la cueva en la que se veneraba una pequeña imagen de Nuestra Señora con un Niño, y le suplicó en un grito desesperado a la Virgen: «Señora ¡Ayúdame!». Inmediata y milagrosamente, el caballo se detuvo y clavó sus patas en un pico rocoso, suspendiéndose sobre el vacío, el Pico del Milagro, salvando así al jinete de una muerte segura, mientras el venado se precipitaba por el acantilado. En agradecimiento, el noble caballero ordenó construir sobre la cueva, una pequeña capilla, la Capilla de la Memoria, en memoria del milagro acontecido. De esta manera, la milagrosa imagen de origen desconocido, podría ser venerada por sus fieles. Cuando empezaron a deshacer el pequeño altar de la cueva, los obreros encontraron un cofre de marfil, que contenía algunas reliquias y un pergamino. En éste, se relataba la historia de la pequeña imagen tallada en madera, que representaba a una Virgen Negra sentada, amamantando a un Niño. La lectura del pergamino permitió conocer la historia de la imagen, la cual, había sido venerada desde los primeros tiempos del cristianismo en Nazaret, Galilea.

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