SAN JOSÉ DE CUPERTINO

Milagros
San José de Cupertino, o Copertino fue un fraile napolitano, santo de la Iglesia católica, de quien se dice que los fenómenos místicos de orden corporal alcanzaron un carácter notorio, en particular la levitación. Los milagros atribuidos a San José de Cupertino están principalmente relacionados con sus éxtasis misticos, incluyendo la levitación y la capacidad de volar durante la oración, pero también se le atribuyen sanaciones, bilocación, y la capacidad de leer los corazones. A menudo se le ve volando en el aire durante la Misa, al besar a la Virgen, o al transportar objetos pesados, como una cruz. San José de Cupertino caía en profundos éxtasis durante la oración y momentos de contemplación, lo que le provocaba levitar y volar en el aire. Fue visto elevándose a diferentes alturas y se encontraba en vuelo durante la misa y otras ceremonias, incluso llegando a besar a la estatua de la Virgen.
En una ocasión, se elevó en el aire con una cruz de treinta y seis pies (11 metros) de alto, llevándola a la cima de un monte con la ayuda de diez obreros que no podían moverla. Se le atribuyen milagros de sanación a cojos que besaban su crucifijo y a enfermos a los que hacía la señal de la cruz en la frente. Se dice que estuvo presente en dos lugares diferentes al mismo tiempo: en Asís y en su pueblo natal, asistiendo a su madre agonizante. Tenía la habilidad de saber los pecados y las penas de las personas, lo que le ayudaba en sus confesiones. Las ovejas y las golondrinas se reunían a su alrededor y lo acompañaban mientras oraba.
Se le considera un gran ayudante para los estudiantes en sus exámenes, y muchos acuden a su imagen en busca de auxilio, especialmente debido a las dificultades que él mismo tuvo durante su propia etapa de estudiante. Es también el patrón de los viajeros en avión, los aviadores y los astronautas. Su fiesta es el 18 de septiembre.

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