Historia de Francia
Santa Juana de Arco fue una campesina francesa del siglo XV, nacida en 1412, que se convirtió en un ícono nacional tras liderar al ejército francés hacia la victoria contra los ingleses durante la Guerra de los Cien Años. Afirmando escuchar voces divinas, convenció al rey Carlos VII de su misión y fue clave en la liberación de Orleans y la coronación del monarca. Capturada por los borgoñones aliados de Inglaterra en 1430, fue juzgada por herejía por un tribunal eclesiástico y quemada en la hoguera en 1431 a los 19 años. Fue rehabilitada en 1456, canonizada por la Iglesia Católica en 1920 y es considerada Patrona de Francia.
Santa Juana de Arco nació en 1412 en el pueblo de Domrémy. Desde joven, empezó a oír voces que, según ella, eran del Arcángel Miguel y otras figuras divinas, ordenándole luchar para salvar a Francia.
Francia estaba en una situación crítica, con gran parte de su territorio ocupado por los ingleses.
A los 17 años, Juana se presentó ante el rey Carlos VII y logró convencerlo con una prueba de que estaba guiada por Dios. En 1429, lideró al ejército francés en la liberación de la ciudad de Orleans, asediada por los ingleses. Su presencia fue crucial para levantar el ánimo de las tropas francesas. Tras su victoria en Orleans, Juana acompañó a Carlos VII a Reims, donde fue coronado rey legítimo de Francia.
En 1430, fue capturada por los borgoñones, aliados de los ingleses. Fue juzgada por un tribunal eclesiástico que la declaró culpable de herejía y fue condenada a morir en la hoguera en 1431. El 30 de mayo de 1431, Juana de Arco fue ejecutada en la hoguera en la plaza de Rouen.

Comentarios
Publicar un comentario