EL PERRO DE PIEDRA

Leyenda de San Juan de Puerto Rico
La leyenda del Perro de Piedra de Puerto Rico cuenta la historia de un soldado llamado Enrique que adoptó a un perro herido en el Viejo San Juan. Cuando Enrique fue enviado a Cuba, el perro, llamado Amigo, lo siguió hasta el mar y se quedó esperando en un arrecife. Tras enterarse de que el barco de Enrique se había hundido en una batalla, el perro se quedó en el arrecife, esperando eternamente, hasta que el tiempo y el mar lo convirtieron en piedra.
Un soldado llamado Enrique, que se sentía solo en el Castillo San Jerónimo, encontró y rescató a un perro herido que bautizó como Amigo. Los dos se volvieron inseparables. Cuando Enrique fue enviado a Cuba, su fiel amigo lo siguió hasta el mar. El perro se quedó en un arrecife cercano, esperando el regreso del barco de su amo.
Un día, Amigo se enteró de que el barco de Enrique se había hundido en una batalla. Desconsolado, se quedó en el arrecife, mirando hacia el horizonte, hasta que el paso de los años y la acción de las olas lo convirtieron en una silueta de piedra.
La silueta de piedra, una vez conocida como el Perro de Piedra, se ha erosionado por las olas a lo largo de los años y su forma original ya no es visible. Sin embargo, la leyenda perdura en la memoria popular y en la zona frente al fortín.

Comentarios