Leyenda guaraní
La leyenda del "Yacaré Ñano" cuenta que un guerrero guaraní llamado Ñano, conocido por su bravura y habilidad en el agua, fue traicionado por sus enemigos. Al verse gravemente herido, invocó al dios Tupã, quien lo transformó en un yacaré con la piel impenetrable y la fuerza de un guerrero para que pudiera defender su territorio. Su nombre, "Ñano" que significa "bravo", concuerda con su transformación en un cazador todoterreno, guardián de los ríos y lagunas,.
El guerrero Ñano era un guerrero guaraní de baja estatura pero con una destreza inigualable para nadar y cazar en el agua. Su habilidad generó envidia y temor en sus enemigos, los hickur y los tobas. Sus enemigos lo emboscaron en el río mientras se bañaba y se pintaba el cuerpo de verde para camuflarse. Lo hirieron gravemente. Al verse superado, Ñano pidió justicia a Tupã, el dios del cielo, mientras se hundía en el río. Tupã escuchó su súplica y lo transformó en un yacaré. Este nuevo ser tenía una piel verde impenetrable, una boca inmensa para defenderse con fuerza y habilidad, tanto en tierra como en agua. Desde entonces, Ñano vive como un yacaré que emerge del agua para defender su territorio de los invasores. Su nombre, que significa "bravo", se ajusta a su nueva forma de cazador y protector de los ríos.

Comentarios
Publicar un comentario